Cuando trabajamos en una oficina, el dilema de cada día es decidir ¿qué nos vamos a poner? Cuando eres empresaria, esa pregunta no debe desaparecer. Ser independiente implica mantener una imagen correcta. El estilo que proyectes hablará del compromiso y seriedad de tu empresa.

Toda mujer tiene un estilo que refleja su personalidad, pero ese estilo debe sufrir ciertos ajustes en determinados momentos. No es lo mismo asistir a una reunión entre amigas, que acudir a una cita con un cliente potencial o tener una reunión de estatus sobre el proyecto que tu empresa ya se encuentre desarrollando para un cliente.

La pregunta entonces es: ¿cómo definir las piezas que conformen un outfit adecuado? Lo primero es que jamás pierdas de vista que, en la vida laboral, y más si se es independiente, la imagen cuenta. Tu presencia acompaña a tus conocimientos y habilidades. La apariencia siempre será un punto focal de evaluación de tus clientes y puede ser determinante para que te asignen el proyecto.

Lo anterior podría resultarte injusto, pero una mujer empresaria que cuida los detalles es siempre un reflejo de dedicación. Si cuidas tu peinado, tus uñas y la elección de tus accesorios, estarás enfatizando que pones atención a los detalles, que eres metódica y presentarás resultados de calidad. 

Debes invertir tiempo en la preparación de tu outfit porque no sólo depende de la elección de las piezas, sino de tu profesión, edad y estilo personal.

Hay muchas formas de verte bien, y para tener un mejor panorama, te damos y compartimos esos detalles que debes tomar en cuenta antes de salir de casa hacia una reunión laboral. 

Pantalón y saco

Un traje completo siempre es un gran aliado. Trata de seleccionar un saco que enmarque tu cintura, que no sea muy largo, a media cadera es una altura correcta. El negro es un color de uso frecuente, ¡evítalo!, opta por diseños en colores más llamativos o estampados. De esta manera harás la diferencia. 

Amado blazer

Si tu reunión no requiere de demasiada formalidad, un blazer es la pieza por excelencia para ensalzar tu imagen. Se trata de una elección versátil y si lo eliges en tonos que le brinden luz al rostro, habrás acertado. 

Infalibles jeans

Se permiten. Los jeans no tienen porqué desaparecer de tu guardarropa, sólo debes considerar la forma de emplearlos para que sean un buen complemento. La combinación blazer, playera (sin estampados) y vaqueros siempre resulta funcional. Aquí la pieza clave serán los zapatos, ellos le darán el plus a tu vestuario. 

¿Y los vestidos?

Sin duda una muy buena opción, pero no deben ser demasiado cortos. Deja en tu closet los que van arriba de la rodilla y que sean demasiado ajustados. Combínalo con un blazer y zapatos formales.

Pantalones de vestir

Elige pantalones de tiro alto. Este estilo exalta la feminidad y pueden convertirse en la prenda focal del outfit. Si los combinas con blusas de cuello alto te verás estilizada y proyectarás una imagen muy profesional.

 

 

¡Cuida los detalles!

Analiza a tus clientes y de acuerdo a ellos adapta tu estilo. Si son demasiado formales pule tu vestimenta. Si son más informales, adáptate a ese estilo. Cuando se trata de clientes potenciales, dedica tiempo a estudiar a la empresa antes de acudir a la primera reunión. Utiliza redes como LinkedIn para darte una idea de sus protocolos, eso te ayudará a empatizar.

Sea un estilo formal o informal, jamás optes por mostrar demasiada piel o elegir ropa ajustada ¡Olvídate de los leggins! Una cita con un cliente implica protocolo y debes respetar eso. 

Sé que los jeans rotos pueden gustarte, pero son inadecuados para el trabajo. Pants y sudaderas aplican igual. No deben ser parte de tu estilo en el plano profesional.

Calzado como tenis, sandalias abiertas, crocs y zapatos con plataforma, le restarán formalidad y seriedad a tu imagen. Son cómodos, eso no se pone en duda, pero evítalos a toda costa. Lleva unos en tu bolso para cambiarlos tras concluir tu reunión. 

Cuida que tu blusa, blazer, abrigo o pantalón tengan todos los botones, es terrible que la gente observe la ausencia de alguno. Mismo caso con dobladillos o costuras, elude las prendas que presenten hilos sueltos.

Lleva uñas limpias y arregladas, sin exagerar. Tu maquillaje y peinado deben ser limpios y sencillos. En las reuniones de trabajo despídete de los accesorios extravagantes. El punto de atención no pueden ser ellos, sino tú. 

Ahora ya tienes varios elementos para decidir cómo quieres verte y lo que deseas proyectar. 

Celebra ser profesional. Eres una empresaria.

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