Su llegada al mundo de la ingeniería fue resultado de su habilidad por las matemáticas desde pequeña y su afición al cine. Hoy, Marisol Maldonado, es Ingeniera en Mecatrónica por la Facultad de Ingeniería de la UNAM y creadora del contenido educativo Pasos por ingeniería.

Conoce a la mujer detrás de la ingeniera en esta entrevista para Somos Empresarias y descubre por qué cada vez son más las mujeres interesadas en esta carrera.

Voraz lectora de los libros de Harry Potter escritos por J. K. Rowling y fanática de sus películas, Marisol se define así misma como una mujer que encontró en este universo su pasión por la ingeniería mecatrónica.

Actualmente, con 25 años de edad, enseña a una comunidad de 177 mil personas sobre ingeniería, matemáticas, estática, electrónica, termodinámica y circuitos, a través de su canal de YouTube: Pasos por Ingeniería.

Sin embargo, el camino para llegar hasta aquí no ha sido fácil, en principio porque estudiar ingeniería es una carrera que demanda mucho esfuerzo, capacidad y constancia. Es una profesión que resulta más complicada para las mujeres por el impacto de los usos y costumbres del sistema social mexicano existente en cuanto a roles de género.

Ingeniera en mecatrónica, egresada de la Facultad de Ingeniería
Fotografía cortesía: FB Marisol Maldonado

¿Cómo nace tu interés por la ingeniería?

MM:En realidad, todo comenzó cuando descubrí los libros de Harry Potter, los leí más de cinco veces. El primero yo creo que lo leí unas nueve. Después me seguí con las películas y cuando estrenaron Harry Potter y el prisionero de Azkaban, tuve la posibilidad de adquirir el DVD que contenía escenas extras. Ahí me di cuenta de que ese universo mágico no solamente era creado por computadoras, sino también era producto de la ingeniería.

Hoy, lo menciono cada vez que voy a dar talleres o conferencias a niños de secundaria y les hablo de los animatrónicos que aparecen en la película, por ejemplo el hipogrifo con el que interactúa Daniel Radcliffe”, comenta Marisol.

Inspirada por este mundo de ciencia ficción, Marisol fue consiguiendo más seguridad en sí misma y su interés por las matemáticas le permitieron destacar y sobresalir durante su paso por la preparatoria. Al momento de elegir carrera universitaria, nuevamente revivieron en ella las escenas de esos animales fantásticos generados de manera computacional, mecánica y eléctrica, llevándola a encontrar en la ingeniería mecatrónica su vocación.

Vista aerea de la facultad de Ingeniería de la UNAM
Fotografía cortesía: Gaceta UNAM

¿Cuál fue tu experiencia dentro de Facultad de Ingeniería?

MM: “Mi primera decepción al llegar fue darme cuenta de que no llegas a programar o crear animatrónicos. Pensé que al cursar el segundo semestre empezaría a generar desarrollos mecánicos. La realidad fue completamente diferente, porque me percate que aún no sabía lo suficiente y que mi nivel de matemáticas era muy básico, así que tuve que esforzarme cinco veces más para pulir mis habilidades. Es algo que recalco mucho en mi canal, por eso abordo todos los principios elementales de las matemáticas”.

La segunda contrariedad dentro de la facultad fue representar estadísticamente a una minoría, pues únicamente el 23% de la población escolar de ingeniería de la generación 2014 de la UNAM éramos mujeres[1]. Y es una cifra que nos atañe, pues los mayores avances en la sociedad se generan a través de los ingenieros con el desarrollo de la tecnología, y estamos en un mundo conformado por un 50 % de mujeres[2], por lo cual resulta necesario una visión femenina dentro del mundo de la ingeniería; el potencial estratégico, la visión y percepción sobre las cosas al ser diferente se vuelve enriquecedora en nuestra disciplina”.

«Me volví una persona completamente diferente a lo que la sociedad esperaba de mí, fue el momento en que volví a apostar por mí, en no demeritar mis sueños por ser juzgada o marginada y enfocar toda mi energía en dar lo mejor».

“La tercera fue que en una de las primeras clase de toda la carrera un profesor nos dijo: Y las chicas, ¿por qué ingeniería? No me malinterpreten, no quiero juzgarlas, pero realmente no saben lo que les espera allá fuera, pues llevarán el café en donde quiera que trabajen. Lo primero que experimenté ante esas afirmaciones fue enojo, impotencia y decepción, seguido de dudas”.

En este ámbito como muchos otros, la única opción viable es tener que destacar de los demás por méritos propios. El peso de ser minoría en las aulas de clases de la Facultad la puso en ventaja y desventaja. Varias de las cosas que tuvo que hacer Marisol para sobresalir entres sus compañeros fue saturarse de proyectos académicos. Tuvo que ser la mejor en todo para dejar claras sus capacidades intelectuales. «La presión me dejo un enorme desgaste físico y psicológico debido al constante estrés», dice Maldonado.

DATO INFOGRÁFICO ¿Cuál es la presencia de las mujeres en la academia dentro de la UNAM?
Infografía cortesía: eleconomista.com.mx

¿Cuéntanos cómo nace Pasos por ingeniería?

MM: «Mi familia paterna es de una zona rural de Veracruz. Ahí la educación llega a través de modelos educamedia como telesecundaria y telebachillerato, formatos creados con el objetivo de disminuir el analfabetismo desde la década de los sesenta en lugares de difícil acceso».

«Fue en ese tiempo cuando visité a mi familia y mis sobrinas, se acercaron a mí para pedirme ayuda con unos problemas matemáticos. Fue increíble ver que me entendían y ellas se sentían capaces de resolver problemas complejos. En ese momento no había mayor remuneración y satisfacción para mí que saber que se sentían más seguras de sí mismas y mucho más capaces que antes». 

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«Mis primas me pidieron seguir en contacto para futuras consultas y se me ocurrió decirles que juntaran sus dudas, me las hicieran llegar y cuando fuera necesario se acercaran al café Internet del pueblo para hacerles llegar una resolución a sus dudas. Y fue ahí donde empezó a germinar la idea de Pasos por ingeniería[3], un canal de vídeos en Internet en la plataforma digital YouTube«.

Después de cuatro años de la creación de su canal. Marisol ha tenido que invertir tiempo, conocimiento y esfuerzo para generar contenido que sea útil en todos los niveles educativos.

«Me siento muy feliz de ver el crecimiento de este proyecto. Para mí la ingeniería es magia cuyo lenguaje es universal. Hoy mientras estamos platicando hay una Marisol en cualquier parte del mundo dando clases a través de YouTube».

«Toda esta satisfacción es el resultado años de preparación como profesionista, me siento realizada en muchos aspectos. Tengo nuevos retos por delante, por ejemplo, ahora estoy realizando entrevistas con otros colegas mujeres y hombres. La razón es que dentro de la ingeniería hay muchas ramificaciones del conocimiento».

«Mi mensaje para todas las mujeres es no darse por vencidas y no permitir que nadie las convenza de lo contrario. ¡Sí desean ser ingenieras mecatrónicas, científicas, físicas nucleares, ingenieras en telecomunicaciones, adelante! No desistan en su camino, porque obstáculos siempre tendrán, pero la satisfacción de conseguir sus sueños, nadie se los podrá arrebatar nunca. Logré encontrar el balance para continuar mis sueños y este trabajo no termina con estas satisfacciones, tan solo empieza aquí», finaliza.

Visita su canal de YouTube: Pasos por ingeniería

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