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La intensificación en producción alimenticia de origen animal se ha convertido en un asunto interesante en los debates debido a sus considerables efectos sobre la utilización de los recursos, así como la disponibilidad de la población ganadera, porcina y avícola, la biodiversidad y muchas otras cuestiones.

En México se considera a los animales, al menos hasta cierto punto, como seres con capacidad de sentir y con intereses propios. Además, estos ocupan un lugar destacado en diversas creencias ancestrales, dejando clara la relación entre los seres humanos con la naturaleza y otras especies.

Por consiguiente, para poder abordar algunas consideraciones éticas sobre la intensificación de la producción animal, es necesario entender primero cómo afecta dicha intensificación a los animales y  su bienestar, posteriormente sensibilizar a las personas sobre las alternativas que pueden adoptar para evitar o racionar su consumo.

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Para hablar sobre este tema tuvimos la oportunidad de platicar con Ariana Torres, gerente de relaciones corporativas de HSI México. Su trayectoria profesional ha estado muy ligada a organizaciones como Green Peace Global y México en proyectos en pro de la sustentabilidad. Humane Society International México (HSI) es una de las organizaciones internacionales de protección animal que trabaja para proteger a todos los animales en laboratorios, de producción, compañía y vida silvestre.

Hablemos sobre las condiciones de vida de los animales de granja

“Creo que nos hace falta conocer más sobre las condiciones en las que viven y saber cómo son tratados. En otras partes del mundo y en México, ya se tiene la sensibilidad de entender que son seres sintientes, inteligentes, capaces de experimentar emociones. Pero en general, a los animales de granja se les ha visto como unidades de explotación y esto ha facilitado que la producción intensiva los lleve a circunstancias de hacinamiento y maltrato que ponen en riesgo su bienestar”.

A la población le hace falta conocer las formas en que viven y saber cómo son tratados. Al respecto, Ariana Torres, nos dice, “en realidad, hay cosas que nos parecerían crueles, si les sucedieran a los animales de compañía, pero que permitimos o vemos con menos severidad cuando los animales de granja son objeto de violencia”.

Es vital transformar estos patrones de conducta para descubrir lo maravillosos que son estos seres. Las personas no buscan que los seres vivos sufran. Por el contrario, las nuevas generaciones tienen más empatía por ellos. Sin embargo, cuando se deshumaniza la parte sintiente o inteligente de un animal, es probable acostumbrarse a ver la crueldad como algo normal, cuando las individuos conocen lo que hay detrás de sus compras en el súper son más conscientes. Aquí la importancia de promover en la gente otras alternativas que beneficien el bienestar animal”, agrega.

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De acuerdo con Torres, los centennials, millennials o la generación X son más responsables no solamente del impacto que ejercemos sobre el medio ambiente, sino de revisar muy bien que los alimentos estén libre de cualquier maltrato animal y por supuesto, validan que los procesos de producción sea lo menos invasivo para ellos, así como las condiciones en las que viven.

Promover la protección contra el maltrato y el sufrimiento de los animales de granja

Con la finalidad de sensibilizar a la población, actualmente la HSI México trabaja en diversos proyectos que abordan esta temática. Por ejemplo, cuentan con una área especializada en sistemas libres de jaulas y maltrato para el cuidado y bienestar animal. Este trabajo es en conjunto, por eso, han buscado constantemente dentro de la organización sumar a más empresas para que adopten compromisos sobre sistemas libres de jaula y lograr que los productores hagan esta transición.

Las jaulas en la producción de huevo son una de las prácticas más crueles existentes en México y cada vez más empresas la rechazan en sus políticas de responsabilidad social empresarial.

De acuerdo con Ariana Torres, “la diferencia fundamental de un sistema confinado en jaulas, no solamente en altas densidades y hacinamiento, por citar un ejemplo, e identificar de qué estamos hablando, nos referimos al espacio que tiene una gallina ponedora dentro de la jaula, el cual equivale a una hoja tamaño carta, este no les permite levantarse, elevar sus alas y poner sus huevos en un nido”.

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Fotografía cortesía: Twitter HSI México

Estas condiciones generan en las aves una enorme frustración. Lo mismo sucede con las cerdas gestantes que están en jaulas durante todo el período de embarazo. Son cuatro meses en los que están ahí y no se pueden mover para ninguna parte. HSI México está trabajando para evitar que los animales vivan así. Favorablemente, en México han tenido una grata respuesta por parte del sector empresarial, los productores y consumidores.

Afectaciones en la salud por el consumo de productos de origen animal

Actualmente, México ocupa el quinto lugar de consumo de carne a nivel mundial. Desde el punto de vista de Ariana Torre, “Los mexicanos a lo largo de los últimos 50 años, han transformado su alimentación, la población mundial ha modificado su estilo de vida y las personas no solamente consumen más proteína de origen animal, sino esto ha derivado en proteína de origen animal altamente procesaba. Adicional, han disminuido el consumo de vegetales, frutas y granos enteros que nos permiten tener un balance en la alimentación. Sin contar las grandes cantidades de bebidas azucaradas con bajo contenido nutrimental, lo cual ha dado como resultado severos problemas de obesidad en adultos y niños”.

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La producción de carne a nivel mundial es uno de los factores que contribuyen a la emisión de gases con el efecto invernadero seguido del bióxido de carbono producido por la quema de fósiles. Sin embargo, también hay producción de manera sostenible que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), además ha promovido el libre pastoreo, en donde se puede criar y alimentar al ganado con árboles frutales, así mismo, busca que se les alimente en pastizales de forma natural en campos abiertos, esto beneficia el bienestar animal y las condiciones del planeta.

Retos al corto y mediano plazo

Ariana Torre considera que, “más que un reto, HSI México tiene la gran necesidad de seguir informando y generar el cambio entre todos. Afortunadamente, más empresas líderes en México como Bimbo, Toks, CMR han firmado compromisos. En este sentido. Tenemos más de 60 empresas en México en diferentes sectores económicos que han adoptado políticas libres de jaula, pero no es suficiente todavía. Por eso, necesitamos seguir informando con ayuda de los medios para que consumidores, empresas, sector financiero, gobierno vean la dimensiones de este tema”.

HSI México hace un atento llamado a las marcas para que hagan los cambios necesarios en su cadena de suministro e incluyan huevos o derivados cárnicos libres de jaula. Asimismo, exhortan a las empresas a realizar sus donativos individuales para seguir con su labor. Pero sobre todo, su principal tarea es seguir sensibilizando a la población sobre los beneficios que traen para la salud y el medio ambiente un consumo más inteligente y el cuidado de los seres vivos.

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